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Editoriales y Columnas
 
Imprimir esta páginaEnviar este artículo por E-mail, a un AmigoLA OTRA CARA DE LAS RETENCIONES AGROPECUARIAS
19/ago/2010

ESTRATEGIA. Con ingresos millonarios del sector más dinámico de la economía nacional (Agro), el gobierno continúa manejando tres cuartas partes de los recursos.

Por: Osvaldo Salomón (*)

La Administración Central piensa seguir disfrazando sus problemas de "caja", por medio de subsidios y distribución de una "riqueza" para los amigos del poder. El concepto histórico de justicia social (peronismo), se ve distorsionado en un reparto escaso (fondo sojero), que disciplina a Gobernadores e Intendentes.

En la región Sur de Santa Fe –desde la desembocadura del Carcarañá hasta Venado Tuerto- el 80% de los productores tienen menos de 100 hectáreas.

En Chabás y el departamento Caseros, con un superficie de 250 mil hectáreas productivas (mejores tierras de la Argentina), la unidad económica es de 60 has.

Por eso, un productor -promedio- alcanza un ingreso mensual cercano a los 7 mil pesos.

De ese monto debe pagar impuestos, reinvertir para la próxima cosecha –semilla, gasoil, fertilizantes, herbicidas- y además vivir con su familia. Fuera de la "zona núcleo" la rentabilidad es casi nula para los pequeños propietarios.

En Argentina, menos del 10% de los productores producen el 70% de la soja. Entonces, el dato demuestra que es disparatado cobrarle al 100% para devolverle al 90% de los productores.

La segmentación o compensaciones de las retenciones sn impracticables, si se evalúan estos datos y se le suman los "nichos" de corrupción existentes que traban, condicionan y direccionan los ingresos (ONCCA).

Los intendentes del interior productivo, consideramos como lógica plantear que los "chicos" no pueden aportar como los "grandes". Por tal motivo, es necesario que la teoría, se transforme en resultados aplicados a la práctica.

PAIS CENTRALISTA Y MACROCEFALICO. Al día de hoy, los recursos generados por la tierra y el trabajo de mucha gente, están en manos de un poder que condiciona el futuro, expulsa a los jóvenes y quienes tienen mayor capacitación. Este proceso peligroso, sigue nutriendo la formación de un país centralista, con una amplia cronología de consecuencias:

  • Muchas rutas están destruidas.

La N° 33, con una frecuencia de más de 10 mil vehículos diarios, es un reflejo continuo; ya que el 70 u 80 % de su tránsito es con camiones. Esta principal vía para el transporte de granos fue construida cuando la Argentina producía 30 millones de toneladas anuales y funcionaba fluidamente el ferrocarril. Hoy se producen casi 100 millones, el transporte férreo mueve menos del 10% del total. La cinta asfáltica se transformó en una trampa mortal, para decenas de usuarios, por su intenso tránsito y creciente deterioro.

  • Poco se invirtió en energía –electricidad y gas.

Su escasez condiciona el funcionamiento de las fábricas y acopios que reciben los granos. Igual situación se observa en el almacenaje, razón por la cual también se utilizan los "silos bolsa"; que están fuera del alcance de los chacareros con menor cantidad de hectáreas.

  • La cadena de valor, esta falta de políticas.

Esta incluye a productores, contratistas rurales, transportistas de granos, obreros de la Uatre, acopios e industrias relacionadas con el agro-alimento y la metal-agropecuaria. La ausencia de políticas de largo plazo y reglas claras, hace que el castigo se vuelque a los pueblos y pequeñas ciudades condenadas a su achicamiento.

  • Miles de pueblos desaparecieron.

Se estima que anualmente, solamente al cono urbano bonaerense, se incorporan 100.000 personas, que en busca de mejores oportunidades, emigran del interior argentino. Por otra parte, durante los últimos años, desaparecieron miles de pequeños productores, en un proceso concentrador similar al ocurrido durante la dictadura y la década del 90.

UN POCO DE HISTORIA. Las "Retenciones Agropecuarias" fueron impuestas en el año 2002, productos del acuerdo entre el entonces presidente Eduardo Duhalde y la "Mesa de Diálogo Argentino" para afrontar la pobreza generada por la crisis del 2000/01. En ese entonces, esta medida fue avalada por las Entidades del Campo.

Cabe recordar que, entre tantas idas y venidas políticas, ya las retenciones habían sido eliminadas en la década del 90 por el Gobierno de Carlos Menem.

Otro dato para resaltar en la historia de este impuesto distorsivo, tiene su origen el 25 de octubre de 1975, cuando el General Juan Domingo Perón -en su 3er Presidencia- , reúne a los sectores del trabajo, la industria y la producción y anuncia la eliminación de las retenciones para el sector agropecuario.

En ese marco, el líder político convocaría al campo y la agro-industria a producir para alimentar a cientos de millones de personas en el siglo XXI.

Ahora, volviendo a la actualidad. Las "retenciones" fueron aumentando en forma progresiva desde el 2002, acompañando las "necesidades de caja" del Gobierno Nacional y el aumento del valor de la oleaginosa (soja) en los mercados internacionales.

Así, llegaron a las elecciones del año 2007, con una alícuota del 28.5%. De esta manera, el legado del Dr. Néstor Kirchner a Cristina Fernández (Presidente a Presidente) fue un incremento que eleva el porcentaje al 35%. La soja, siguió subiendo y el "agujero fiscal" también se fue agrandando. A priori, surgió de la mano del ministro Martín Lousteau, la Resolución 125.

El campo se movilizó hasta las rutas, y el INTERIOR PRODUCTIVO fue uno de los pilares que lo acompañó.

Siguieron los actos del 25 de mayo en Rosario y el del 15 de julio en Palermo, hasta la jornada legislativa con el "voto no positivo".

Sin embrago, el "triunfo" del campo fue parcial. La "Mesa de Enlace" no pudo, ni supo aprovechar semejante coyuntura. La comunidad consideró que con la derogación, se terminaba el problema del campo y los Kirchner que amagaron con renunciar, comenzaron a tejer una "maraña" de normas y reglamentaciones, ejecutadas por la ONCCA y la AFIP que castigan duramente, especialmente, a los pequeños y medianos productores agropecuarios.

De más esta decir, que las nuevas herramientas (como los ROE) frenan las exportaciones de granos y carne. Los anuncios nunca se cumplen (Trigo y Maíz Plus), y las compensaciones a los productores de estos cereales -anunciadas en Septiembre del 2009- todavía no fueron a los productores. (Todo esto a pesar que el trigo se comenzó a cosechar en Noviembre 2009 y el maíz en Marzo 2010).

El reclamo actual, pasa por la eliminación de las retenciones al trigo, maíz, girasol y sorgo. A su vez, la baja paulatina y progresiva de la alícuota de la soja.

Esta claro, que si se pagaran las "compensaciones" al trigo, el Estado debe devolver más de lo que recaudó en concepto de retenciones por este cereal. En realidad se les cobró a 70 mil para devolverle a 62 mil. Se recaudó 150 millones de dólares, para ahora "compensar" a unos 230 millones de esa moneda.

La situación lleva a pensar que esto no sucederá y en su defecto quizás -algún día- se reintegrarán los fondos parcialmente.

Sin ir más lejos, el maíz sufre el mismo proceso, generando incertidumbre en los productores, que dudan en invertir su tiempo en presentar innumerables "papeles" para no terminar cobrando nada. Por ahora, las "retenciones" a los cereales y el girasol, tienen un efecto neutro en la "caja" del ministerio de Economía, y prácticamente no influyen en la formación de los precios de la "Mesa de los Argentinos"

ORO VERDE. Hoy se cobra el 35% (retenciones) a la soja como "Derecho de Exportación".

Para ser gráficos, por cada 3 barcos que salen cargados de soja y/o subproductos de los puertos de nuestro país, uno se queda en impuestos la Administración Central (Gobierno Nacional).

En soja, la última cosecha rondó los 55 millones de toneladas. Sobre esta cifra record, el Estado, sin gastar un litro de gasoil e invertir una hora de trabajo rural, se quedó una cifra cercana a los 7 mil millones de dólares.

ANALICEMOS. Si se elaborada un proyecto que reduzca las retenciones a la soja en un plazo de 7 años, el Estado Nacional disminuirá sus ingresos –en principio- en 1 mil millones de dólares anuales.

Ese dinero quedaría en el "bolsillo" de los productores agropecuarios, que podrían dinamizar la economía, el interior productivo (pueblos), con un impacto notable en el incremento de la producción y, compensando -en el corto plazo- la menor recaudación fiscal.

Ahora, lo más lógico sería reemplazar estos "Derechos de Exportación" por el Impuesto a las Ganancias ó uno que grave la "Renta Extraordinaria" y no solo se cobre a los productores agropecuarios, sino también a los "pooles" de siembra, la minería, petroleros, el juego, pesca marítima y la actividad financiera (entre otros sectores).

En síntesis, quien más gana, más pague; en forma progresiva. Por qué nunca se impulso una Ley en tal sentido?

"El Fondo Solidario, que se genera con el 30% de las retenciones de la soja, profundiza las desigualdades. Chabás, que tiene un presupuesto anual de 10 millones de pesos y 9 mil habitantes, aporta por dicho concepto –soja solamente- más de 50 millones de pesos anuales y recibe unos 250 mil pesos ( el 0,5% de lo aportado).

(*) Presidente de la Comuna de Chabás

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