Está registrado? [Ingrese Aquí], sino [Regístrese]
Editoriales y Columnas
 
Imprimir esta páginaEnviar este artículo por E-mail, a un AmigoINCENDIOS: ¿Y POR CASA CÓMO ANDAMOS?
11/mar/2010

La responsabilidad de evitar el inicio y propagación de incendios forestales y pastoriles, no sólo pesa sobre los particulares sino, en mayor grado, sobre el Estado Provincial y entes descentralizados.

Por: Pedro Álvarez Bustos (*)

A través de una nutrida, bien diagramada y prolifera publicidad (v.gr.: televisiva, radial y escrita; ½ página, repetidamente, en diarios provinciales), el GOBIERNO DE LA PAMPA, dice:

Ud. ya sabe. . .

Más vale prevenir que lamentar.

Mantenga limpias las picadas cortafuegos.

• Es la mejor prevención.

• Permite salvar los alambrados.

• Ayuda al ingreso de los brigadistas para realizar un contrafuego.

• Impide el paso del fuego hacia otros sectores.

• Resguarda las instalaciones agropecuarias.

• Por eso en La Pampa las picadas cortafuegos son imprescindibles para evitar la propagación de incendios rurales devastadores.

Lógicamente, todo dirigido al hombre de campo; sea mediero de otro productor o de una ruta provincial o camino vecinal.

Perfectamente correcto.

¿Pero, por casa cómo andamos?

Realmente mal. Si se observan las rutas provinciales o caminos vecinales, linderos de predios dedicados a la producción agropecuaria, se puede observar –a simple vista- el abundante enmalezamiento (pastizales, renuevos, caldenes, chañares, etc) y la ausencia total de “picadas cortafuegos” -en las calles- contra los alambrados. Las pocas existentes han sido construidas por los productores, a su exclusivo costo y sin bonificación alguna (como ocurre en la provincia de San Luis, por ejemplo; cuando tales tareas se realizan son objeto de un porcentual bonificable del impuesto inmobiliario a pagar por el vecino).

Sanciones a productores

Leyes provinciales y otras normas establecen una serie de sanciones a los productores agropecuarios (propietario, arrendatario, aparcero, usufructuario u ocupante a cualquier título), que no tengan picadas en sus campos para prevenir la propagación de los focos ígneos. Presumiendo, también, la responsabilidad civil de las personas mencionadas que omitan abrir y/o conservar picadas, respecto de las consecuencias dañosas de incendios que afecten sus predios.

Obligación del Estado Provincial.

No es sólo obligación de lo productores evitar la propagación de incendios mediante el adecuado mantenimiento de picadas en sus propiedades; es también obligación del Estado Provincial como dueño y del ente autárquico encargado del mantenimiento de las rutas provinciales, la Dirección Provincial de Vialidad, hacer lo propio en los lugares afectados al uso público, así como cumplir con el deber de policía.

Basta entender que resulta absurdo que legalmente se obligue a los particulares (propietarios, arrendatarios, aparceros, usufructuarios u ocupantes a cualquier título) realizar y mantener en estado apto picadas cortafuegos perimetrales que en las uniones de campos vecinos duplican el ancho (alambre por medio) y así son una eficaz barrera contra incendios, mientras que en los frentes de los predios rurales (contiguos a la ruta), la franja sin elemento combustible se ve seriamente limitada atento a que el Estado Provincial, no obstante ser el autor de la legislación y planes para combatir los incendios y titular del poder de policía -así como el ente autárquico respectivo- incumple con las reglas de la experiencia y que impone a la ciudadanía; rutas que, a la postre, atento a la profusión de arbustos, malezas, etc.quedan reducidas a un simple camino de huella, sin razonable mantenimiento, no sólo impidiendo el tránsito eficaz sino que convirtiéndose también en corredores con gran aptitud para el desarrollo del fuego y consecuente propagación de incendios.

La responsabilidad de evitar el inicio y propagación de incendios forestales y pastoriles, no sólo pesa sobre los particulares sino, en mayor grado, sobre el Estado Provincial y entes descentralizados. Es el Estado quien siendo responsable del programa de prevención (en ejercicio del poder de policía) y lucha contra los mencionados incendios, ha elaborado un plan y dictado reglamentaciones, dentro de un marco que ha declarado de interés provincial.

Dueño y guardián

El Estado Provincial es el titular de dominio de las rutas provinciales destinadas al uso público y, por consiguiente, responsable en su carácter de dueño de la cosa.

Teniendo la Dirección provincial de Vialidad a su cargo la conservación de los caminos y rutas provinciales, tiene el deber de atender la seguridad y la salubridad de los habitantes.

La Dirección provincial de Vialidad tiene la obligación de mantener no solo la calzada y las banquinas, sino también la zona del camino lindante usualmente denominada cuneta.

Responsabilidad estatal extensible

A comienzos de este mes de marzo 2010, por ejemplo, en cercanías de Vicuña Mackenna, Córdoba, volcó un vehículo conducido por la cónyuge del Presidente del Concejo Deliberante de una norteña población pampeana; como podría haber sido cualquier otra ciudadana.

Informaron los medios que, en el lugar, se encontraba en pésimo estado la ruta y el sector de las banquinas. Los “pastizales superaban los dos metros de altura” y había “profundos barrancos y montículos de tierra”.

Por ello la conductora e hijas “debieron trepar entre la maleza, lastimándose aún mas, para llegar a la cinta asfáltica y pedir ayuda”.

Cosa riesgosa

Una ruta o un camino en sí misma no es una cosa riesgosa, pero la falta de mantenimiento adecuado la transforma en tal, originándose, en ese caso, el factor de atribución objetivo del "riesgo creado".

Hay daño causado por el riesgo de la cosa cuando el perjuicio es el efecto de la acción causal de la cosa sin que medie autoría humana, es decir cuando se comprueba una relación de causalidad material entre cierta cosa y un daño.

La obligación del Estado y de Vialidad Provincial acerca del mantenimiento adecuado de las rutas provinciales, no sólo lo es en lo relacionado al tránsito, sino también en adecuación a otros fines perseguidos como es la prevención de los incendios rurales.



(*) Productor agropecuario de tercera generación y abogado
pab@cpenet.com.ar

Auspiciantes

Su SEGURO Servidor

Imágenes de  alta resolución












Se han visto 30729502 Páginas, desde el lunes, 25/may/2009
OnLine: 35 personas (35 visitantes anónimos)

Pregón Agropecuario - Córoba 785 - (6270) Huinca Renancó, Córdoba, Argentina
Para suscribirse al Boletín Electrónico: suscripcion@pregonagropecuario.com

Huinca Renancó, Córdoba - Argentina - domingo, 27/sep/2020 - 07:24
Sistema FuncWay (c) 2003-2007