Está registrado? [Ingrese Aquí], sino [Regístrese]
Editoriales y Columnas
 
Usted está aquí » Editoriales y Columnas » Análisis Políticos »  
Imprimir esta páginaEnviar este artículo por E-mail, a un AmigoTERMINA EL CICLO K…. TERMINARÁ EL POPULISMO?
03/ene/2013

Para terminar con el populismo y entrar a una nueva etapa de progreso y desarrollo, será necesaria una profunda reforma de la Constitución, para darle categoría constitucional y estabilidad a los cambios estructurales que se pongan en marcha, evitando de esa manera que a corto plazo mayorías circunstanciales o políticos oportunistas los desarticulen.

Por: Dr. Pedro José Guerrero (*)

Tal como era previsible, la suma de irresponsabilidad social, de imprevisión, de medidas económicas alocadas tales como estadísticas mentirosas, controles de precios, subsidios y falta de inversión en el sector energético está llevando al actual Gobierno a un callejón sin salida. Las primeras explosiones sociales con saqueos, muertos y heridos muestran la gravedad de la crisis.

De hecho, el propio Gobierno demuestra saber que no tiene salida ya que está tomando medidas desesperadas, como bajar los sueldos de la Gendarmería y Prefectura o provocar a algunas organizaciones del campo, buscando una reacción que les permita irse antes de que estalle la bomba social que han montado.

Más que nunca, en una situación tan crítica, la gente que trabaja, los que producimos y nuestros dirigentes tenemos la necesidad y la obligación de mantener la calma. La sociedad argentina no puede repetir el error del año 2001. No sirven de nada las puebladas pidiendo que se vayan todos. El actual Gobierno debe hacerse cargo de las consecuencias de sus desaciertos y continuar hasta el plazo por el que fue elegido. Los votantes deben asumir los costos de sus decisiones electorales. Del colapso que se avecina puede surgir el final del ciclo populista que ha destruido el sistema de premios y castigos, roto la cultura del trabajo y el esfuerzo, envilecido a gran parte del pueblo y que ha conseguido frenar a una de las naciones más ricas del planeta.

No tiene ninguna importancia que se vayan los K si continúa el ciclo de populismo que ha venido explotando y manteniendo en la miseria o la pobreza a enormes sectores de la población argentina. Si quienes forman parte de la asociación ilícita que nos gobierna consiguen irse ahora como mártires, volverán dentro de un tiempo a profundizar el modelo populista de clientelismo, corrupción soberbia e irresponsabilidad.

Tenemos tres años (Es muy poco tiempo, en realidad) para pensar en un modelo distinto de país. No es una tarea fácil. Y, por supuesto, no podemos esperar que haga esa tarea la actual clase política, cuyo único horizonte temporal es la próxima elección y a la que mayoritariamente solo le importa enriquecerse aún más y aumentar su poder.

Nuestro país requiere repensarse a si mismo. Necesitamos hacer un profundo replanteo geopolítico. Pensar en la puesta en marcha de una política poblacional a largo plazo que promueva la ocupación del territorio, el asentamiento de poblaciones en el interior y cree una serie de puertos y poblaciones en el litoral marítimo, a fin de aprovechar el enorme potencial pesquero del país. Partiendo de esa nueva concepción geopolítica será necesario armar un programa para rehabilitar el sistema ferroviario, para construcción de autopistas y caminos rurales y costeros, para construir nuevas grandes obras hidroeléctricas y para la explotación de hidrocarburos, a fin de recuperar nuestra independencia energética.

Hay que adoptar reglas económicas simples y racionales que fomenten el trabajo y la inversión para que vuelva a valer la pena trabajar y producir. Crear las condiciones para que el campo pueda aumentar su productividad y desarrollar agroindustrias.

Hay que empezar a pensar en reconstruir el aparato del Estado, que es uno de los más caros, corruptos e ineficientes del mundo. Los empleados y servidores públicos deben volver a servir al país en vez de que toda la población esté a su servicio. El servicio civil debe ser profesionalizado, estableciendo ingresos por exámenes y ascensos por riguroso orden de méritos. La corrupción, la negligencia reiterada o la realización o aceptación de actos que perjudiquen al erario público deber dar lugar al despido sin indemnización de los responsables.

Hay que desarrollar un modelo político distinto. La compraventa de votos tiene que ser penada duramente. Democracia con compra de votos y clientelismo no es Democracia. Es solo demagogia y una burda y vil mentira para los más ignorantes. Deben exigirse a los candidatos condiciones mínimas de instrucción y falta de antecedentes adversos. Hay que repensar el sistema de los partidos políticos promoviendo su democratización y el acceso de los jóvenes a las estructuras y candidaturas, en especial a los que tienen formación profesional afín.

Es necesario pensar en un modelo distinto de justicia, con ingresos basados en la capacidad técnica y antecedentes éticos y morales en vez del mero parentesco o filiación política. Un sistema que incluya mecanismos serios para remover a los jueces por mal desempeño, incapacidad o interpretaciones arbitrarias de la ley. Deben terminarse las leyes de privilegio y los fueros especiales. El sistema carcelario debe dejar de ser una colonia de vacaciones y escuela de delito. Los condenados deben ganarse su sustento y los reincidentes deben recibir condenas más graves.

Es urgente declarar la guerra al narcotráfico e introducir cambios profundos en el actual sistema de seguridad. Hay que agravar las penas a los agentes del orden comprometidos con actos de corrupción, incluyendo dentro de las mismas la pérdida de todo derecho a jubilación, retiro o pensión. Hay que terminar con el sistema de seguridad privada manejado por retirados, que hace un buen negocio que exista más delito.

Hay que rediseñar el sistema federal a fin de restablecer su vigencia y evitar los mecanismos con los que se lo ha bastardeado en las últimas décadas. Todos los recursos del Estado Nacional deben ser coparticipados con las provincias, con un control centralizado sobre la racionalidad y eficiencia de las inversiones que éstas hagan.

Pero - por sobre todo - hay que repensar las metas a corto y mediano plazo para nuestro país. Es un insulto que haya 20 millones de argentinos sin cloacas ni agua potable. Que haya millones sin vivienda ni servicios sanitarios adecuados. Que haya millones de jóvenes que no terminan el secundario o que lo terminan sin poder leer y entender un texto. Hay que poner en marcha un formidable programa social de viviendas, infraestructura básica para mejorar en serio las condiciones de vida de los argentinos y para darles trabajo en vez de limosnas a los más pobres.

Por supuesto, para terminar con el populismo y entrar a una nueva etapa de progreso y desarrollo, será necesaria una profunda reforma de la Constitución, para darle categoría constitucional y estabilidad a los cambios estructurales que se pongan en marcha, evitando de esa manera que a corto plazo mayorías circunstanciales o políticos oportunistas los desarticulen.

Hasta tanto surja una generación ambiciosa e iluminada que genere un nuevo Alberdi, recae sobre los ciudadanos comunes, las organizaciones de productores, comerciantes y profesionales, los intelectuales, sobre todo sobre los que todavía somos capaces de pensar en algo más que nuestro propio ombligo y egoísmo, la responsabilidad de reconstruir esta contradictoria desarticulada y cada vez más inviable Argentina.

Es cierto que semejante tarea requiere mucho esfuerzo, mucho trabajo, dedicación y dinero. Pero es necesario tener en claro que si no la encaramos con determinación, a corto plazo vamos a terminar perdiendo nuestro patrimonio, nuestras familias, nuestro nivel de vida, nuestra libertad. y aun nuestra identidad nacional. Esto no es alarmismo, es simple realismo. Solo hace falta querer ver la realidad.

(*) Productor agropecuario Expresidente de S.R. de Cruz del Eje

Auspiciantes

Su SEGURO Servidor

Imágenes de  alta resolución















Se han visto 31096365 Páginas, desde el lunes, 25/may/2009
OnLine: 79 personas (79 visitantes anónimos)

Pregón Agropecuario - Córoba 785 - (6270) Huinca Renancó, Córdoba, Argentina
Para suscribirse al Boletín Electrónico: suscripcion@pregonagropecuario.com

Huinca Renancó, Córdoba - Argentina - miércoles, 28/oct/2020 - 17:23
Sistema FuncWay (c) 2003-2007