Está registrado? [Ingrese Aquí], sino [Regístrese]
Editoriales y Columnas
 
Usted está aquí » Editoriales y Columnas » Análisis Políticos »  
Imprimir esta páginaEnviar este artículo por E-mail, a un AmigoDISCURSO CLARO; SILENCIO OSCURO
12/nov/2011

Hizo bien la presidenta argentina al reclamar regulaciones y estados activos para volver a un “capitalismo serio”.

Por: Claudio Fantini

Por momentos parece que Europa confunde la tragicomedia de Yorgos Papandreu con lo que, en realidad, es la tragedia griega del euro. Por eso no está de más introducir en el debate la noción de economía real, en contraposición a las abstracciones de la órbita monetaria.

Más allá del efectismo rebuscado del concepto “anarco capitalismo financiero”, Cristina Fernández hizo en la cumbre del G-20 un aporte positivo al debate que debe dar el atribulado mundo de estos días.

En esa discusión, deben estar presentes la dimensión ética del pensamiento de Adam Smith y las ideas planteadas por John Maynard Keynes en la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero. En aquel clásico, adelantó los devastadores efectos recesivos que tendría la ortodoxia libremercadista, del mismo modo que en el libro Las consecuencias económicas de la paz había adelantado lo que provocarían las duras condiciones del Tratado de Versalles sobre la República de Weimar.

La “revolución conservadora” del thatcherismo reaganiano sepultó al keynesianismo, pero la realidad actual impone desenterrarlo. Sucede que, así como el siglo 20 demostró que, sin mercado, la economía languidece hasta desfallecer, lo que va del siglo 21 está demostrando que, sin Estado ni controles, los mercados burbujean, o sea engendran riquezas ficcionales que estallan desgarrando gravemente la producción y el empleo.

La crisis que empantana a las potencias de Occidente es, en gran medida, producto de la desregulación total y el déficit agravado por la eliminación de impuestos a los más ricos, implementado por la administración Bush y que el Partido Republicano, al servicio del capital financiero y de los grupos más poderosos, se empeña en defender contra las tibias reformas que impulsa Barack Obama.

En 1966, cuando tras 20 años de crecimiento la crisis irrumpió en Alemania Federal, los conservadores de Kurt Kiesinger y los socialdemócratas de Willy Brandt hicieron la “Gran Coalición” para aumentar impuestos a los más ricos.

A contramano de aquella política que llevó a los alemanes occidentales hasta el desarrollo, la Europa de hoy sigue hablando de ajustes que bajarían el déficit, pero reduciendo el consumo y la ocupación; ergo, merodeando el abismo de la recesión.

Hizo bien la presidenta argentina al reclamar regulaciones y estados activos para volver a un “capitalismo serio”. Quienes le reprochan que tal pronunciamiento la sitúa en la vereda capitalista dejan de lado que, desde que llegaron al poder, ni Cristina ni Néstor Kirchner hablaron jamás de socialismo para referirse al modelo que impulsan.

Y si bien hay quienes consideran que no existe el “capitalismo serio”, porque su naturaleza es inexorablemente salvaje y despiadada, la realidad es que el keynesianismo ha sido y será siempre una de las caras del capitalismo.

Por eso algunas izquierdas que hoy lo defienden, en el siglo 20 lo acusaban de ser un estratagema capitalista para mantener la sociedad de clases, excitando el consumismo en todos los estratos sociales.

En materia de economía, hubo más claridad en lo expresado por Cristina Fernández en Cannes que en el alarmismo de algunos economistas y comunicadores más interesados en generar corridas cambiarias que en conjurarlas.

Muchos son los mismos que defendieron la convertibilidad y el “uno a uno” hasta sus destructivos estertores.

Silencio que aturde. Si en las palabras hubo luces, en los silencios hubo sombras. Nada dijo el Gobierno sobre los insultos y las piedras que cayeron en la conferencia que Jorge Lanata daba en el patio de la Universidad de Palermo, junto a Magdalena Ruiz Guiñazú.

En el mismo puñado de días, un periodista de Misiones que denuncia corrupción en empresas provinciales fue atacado a golpes en la calle por dos matones que lo dejaron herido, ante el silencio brutal del gobernador kirchnerista Maurice Closs. Y en Junín fue incendiado un diario que investiga el crecimiento del narcotráfico en la Provincia de Buenos Aires.

“Algo habrán hecho”, posiblemente piensen aquellos en los que caló la insistente prédica de que el periodismo miente porque está al servicio de intereses sórdidos.

Los que atacaron a Lanata invocaron el nombre del programa paradigmático del oficialismo, abocado desde hace tiempo en denostar y ridiculizar al lúcido periodista.

Ese programa es el primero de una modalidad que se extiende por el país y consiste en señalar con dedo acusador a quienes el poder político les indica.

Sea o no consciente de lo que hace, la tarea del mediático dedo acusador es marcar a los que deben ser públicamente despreciados como “enemigos del campo popular”.

Ese señalamiento lleva tiempo produciendo agresiones verbales y físicas contra disidentes en espacios públicos.

El objetivo es silenciar la crítica, o sea, censurar. Una tarea esencialmente fascista, aunque en su modalidad de aplicación actual no esté a cargo de uniformados ni de civiles vestidos de manera formal con modales conservadores.

Los que intentaron callar la conferencia de Lanata con insultos y piedras quizá no cobren sueldos u honorarios públicos ni hayan recibido la orden de ataque desde algún despacho gubernamental.

Pero las voces que los instigan sí cobran sueldos salidos de las arcas públicas o de empresas enriquecidas por las arcas públicas.

Su tarea es marcar para el linchamiento público a los que el poder les señala, a través de comisarios políticos.

Para eso cobran, aunque se autoengañen creyéndose el relato oficialista para sentirse militantes en lucha.

Fuente: LA VOZ DEL INTERIOR

Auspiciantes

Su SEGURO Servidor

Imágenes de  alta resolución












Se han visto 29472532 Páginas, desde el lunes, 25/may/2009
OnLine: 50 personas (50 visitantes anónimos)

Pregón Agropecuario - Córoba 785 - (6270) Huinca Renancó, Córdoba, Argentina
Para suscribirse al Boletín Electrónico: suscripcion@pregonagropecuario.com

Huinca Renancó, Córdoba - Argentina - sábado, 04/jul/2020 - 08:17
FuncWay, la web dinámica de MatrixWay