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Imprimir esta páginaEnviar este artículo por E-mail, a un AmigoCIRUELA: PROPIEDADES Y CARACTERISTICAS
14/abr/2017

Laxante ideal – Efecto antioxidante – Escasas calorías – Sabrosas

Por: Marianela Rambaldi

  • Origen y variedades

La Ciruela es proveniente del Cáucaso, más precisamente en las zonas de Anatolia, Turquía y Persia, Irán. Mediante escritos de historiadores griegos y romanos sabemos que esta fruta era considerada como salvaje por los primeros, en tantos los segundos ya conocían diferentes variedades.

La ciruela es el fruto del ciruelo, árbol perteneciente a la familia de las Rosáceas, que incluye más de 2.000 especies de plantas herbáceas, arbustos y árboles distribuidos por las regiones templadas de todo el mundo. Característico de regiones templadas.

El ciruelo puede alcanzar los 5 y 6 metros de altura. La corteza de su tronco desarrolla un color grisáceo-parduzco, de ramas rectas, presentando algunas de sus variedades espinas robustas y puntiagudas (como el Santa Rosa y ciruelo silvestre). Las hojas se caracterizan por su forma obovada o elíptica, con borde aserrado, dientes poco agudos y un color verde pálido en el manojo. En su época de floración, sus ramas se asemejan a un manto de color ya que se cubren de flores blancas agrupadas. La longevidad de este frutal puede alcanzar los 50-60 años algunas variedades.

La ciruela es una fruta de forma redondeada, en algunos cultivares oval con estructura acorazonada, atravesada por un surco que la recorre longitudinalmente dividiéndola prácticamente en dos. Su carozo es oblongo, con dos semillas en el interior que, transcurrido un mes, pierden su facultad germinativa. Generalmente posee entre 5 y 7 centímetros de diámetro y un peso de promedio de 60/70 gramos, mostrando un color de piel y pulpa uniforme e intenso. Las diferentes variedades le confieren sabores diferentes.

En función del color de su piel, las ciruelas pueden clasificarse en amarillas, rojas, negras y verdes.

• Las rojas son jugosas y con un sabor más dulce que las amarillas.

• Las negras tienen la piel azulada o negruzca y son las más adecuadas para cocinar.

• Las de piel verde se denominan Claudia y se caracterizan por su dulzor.

Entre las variedades más conocidas universalmente se atinan:

• Golden Japan: de piel amarilla clara, brillante, gruesa, resistente y de pulpa muy jugosa y extremadamente dulce.

• Santa Rosa: proveniente de la ciruela silvestre asiática, son frutos de tamaño grande, redondeado y acorazonado. Su piel es de un color rojo intenso y su carne, amarillo ámbar, muy jugosa, dulce y perfumada.

• Claudia Reina Verde: se distingue de todas las demás por ser la variedad más dulce y exquisita. El color de su piel es verde oscuro y la pulpa verde pálido muy jugosa y refrescante. Es excelente como fruta de mesa o para la elaboración de compotas, conservas y mermeladas.

• Reina Claudia de Oullins: denominada así en Francia en honor a la esposa de Francisco I, es un fruto verde claro y dorado, de carne pálida y muy jugosa.

• Arandana: son frutos de tamaño medio y color de piel granate oscuro, y la pulpa, aunque es carnosa, no destaca por su dulzor. Es tardía en cuanto a su aparición en el mercado.

• Laetitia y Larry Ann: son ciruelas moradas, muy grandes, consistentes, turgentes en cuanto a su textura, que casi permite degustarlas con cuchillo y tenedor.

• Metley: estas ciruelas se conocen comercialmente con el nombre de ciruela "fresa" por su piel de color morado, su pulpa jugosa de color rosáceo intenso y sabor muy dulce similar al de la fresa.

• Red beauty: es la variedad más precoz. Tiene la piel de color vinoso, pulpa de color amarillo, carnosa y jugosa con un sabor bastante insípido, ligeramente acidulado.

En todo el planeta se siembran alrededor de 2.500.000 hectáreas. Los principales países productores son: China, Serbia, Bosnia y Herzegovina, Rumania, Estados Unidos, Chile, Argentina, Sudáfrica, Alemania y España. En tanto los mayores importadores de ciruela deshidratada son: Rusia, Alemania, Japón, Italia, Brasil y Reino Unido

  • Propiedades nutritivas

El principal componente de las ciruelas es el agua, seguido de los hidratos de carbono, destacándose el sorbitol, de leve acción laxante.

El aporte de vitaminas no es significativo, sin embargo destaca su tenor moderado en provitamina A (mayormente en las de color oscuro) y vitamina E (interviene en la estabilidad de las células sanguíneas y en la fertilidad), ambas de acción antioxidante. La provitamina o beta caroteno se transforma en vitamina A en nuestro organismo conforme éste lo necesita. Como se ha señalado en el análisis de otras frutas, la vitamina A es esencial para la visión, el buen estado de la piel, el cabello, las mucosas, los huesos y, buen funcionamiento del sistema inmunológico.

En el rubro de minerales, son ricas en potasio; necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviniente en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. Se definen por poseer antocianos (pigmentos de acción antioxidante y antiséptica) y ácido málico. Dicho ácido orgánico forma parte del pigmento vegetal que proporciona sabor a la fruta. Así mismo, su abundancia de fibra y otros componentes laxantes (sorbitol y derivados de la hifroxifenilxantina), mejora el tránsito intestinal.

  • Propiedades para la salud

Al ser prodiga en antocianos, estos que le confieren su color característico (sobre todo apreciable en las variedades de tonos rojos y morados). Desde el punto de vista de la salud, los antocianos tienen acción antioxidante y antiséptica; para combatir procesos infecciosos. Los antioxidantes bloquean el efecto pernicioso de los nombrados "radicales libres".

La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud a través de su capacidad de trastornar el ADN, las proteínas y los lípidos o grasas ( "oxidación" ).

En el cuerpo humano existen células que se renuevan continuamente (de la piel, del intestino...) y otras que no (células del hígado...). Con los años, los radicales libres aumentan el riesgo de que se produzcan alteraciones genéticas sobre las primeras, favoreciendo el desarrollo de cáncer o bien, reducen la funcionalidad de las segundas, lo que es característico del proceso de envejecimiento.

Los radicales libres, pueden prosperar por determinados factores: ejercicio físico intenso, contaminación ambiental, tabaquismo, infecciones, situaciones de estrés, dietas ricas en grasas y la sobre exposición a las radiaciones solares. La relación entre antioxidantes y enfermedades cardiovasculares, está científicamente comprobada. Se sabe que es la modificación del llamado " colesterol malo" (LDL-c), la que desempeña un papel primordial tanto en la iniciación como en el desarrollo de la aterosclerosis.

Los antioxidantes pueden bloquear los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol, contribuyendo a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Por otro lado, los bajos niveles de antioxidantes constituyen un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer y de enfermedades degenerativas.

Lo que en realidad destaca de las ciruelas es su acción laxante, debido al contenido de fibra, de sorbitol (un tipo de azúcar) y de derivados de la hifroxifenilxantina, sustancias que estimulan la actividad de los músculos del colon. Esto explica su uso tradicional como laxante en caso de estreñimiento. Un desayuno ideal para combatir el estreñimiento y proteger la mucosa del intestino, debe contener ciruelas frescas, secas, en compota o en forma de deliciosa mermelada.

  • Efecto laxante

Las ciruelas constituyen un laxante ideal para todas las personas, especialmente para los niños, los ancianos y las mujeres embarazadas, que con frecuencia presentan estreñimiento. El consumo continuado de las ciruelas frescas en verano y desecadas o en forma de mermelada el resto del año, ayuda a vencer el intestino perezoso y a reeducar la función intestinal.

La fibra soluble de las ciruelas, además de mejorar el tránsito intestinal, tiene la capacidad de retener agua, por lo que se hincha en el estómago formando un gel, lo que reduce la velocidad de vaciamiento gástrico y la velocidad de absorción de los hidratos de carbono. Esto las convierte en frutas útiles en regímenes de adelgazamiento, ya que su consumo produce sensación de saciedad, aunque consumidas con mesura, por su abundancia de hidratos de carbono, lo que también han de tener en cuenta las personas que tienen diabetes. Además, la fibra soluble forma un gel viscoso que fija la grasa y el colesterol, con lo que disminuye la absorción de dichas sustancias. Esto es positivo en caso de hipercolesterolemia.

Por su abundancia de potasio, el consumo de ciruelas se ha de hacer con moderación en caso de insuficiencia renal, en la que el aporte de dicho mineral esté restringido. Sin embargo, por su alto contenido en agua, potasio y ácido málico (alcaliniza la orina), posee un efecto diurético beneficioso en caso de hiperuricemia o gota y litiasis o cálculos renales (facilitan la eliminación de ácido úrico y sus sales), hipertensión arterial u otras enfermedades asociadas a retencióen de líquidos. También conviene su consumo cuando se emplean diuréticos que eliminan dicho mineral, y en caso de bulimia debido a los episodios de vómitos autoinducidos que originan grandes pérdidas.

El ácido oxálico que contienen las ciruelas moradas puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que su consumo se ha de tener en cuenta si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.

  • Cómo elegirlos y conservarlos

Al comprar ciruelas hay que asegurarse de que sean firmes, no estén estropeadas y estén cubiertas de un ligero polvillo mate. Si se toman directamente del árbol, se sabe que están maduras cuando sacudiéndolo ligeramente cae algún fruto.

La ciruela, una vez ha alcanzado su punto de sazón, no dura más de dos o tres días. Si se compran verdes, conviene dejarlas a temperatura ambiente para que maduren. Una vez en el hogar deben guardarse en el frigorífico durante pocos días. Antes de consumir las ciruelas, conviene lavarlas con cuidado ya que normalmente se consumen con piel.

= Especialmente redactado para Pregón Agropecuario =

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