Está registrado? [Ingrese Aquí], sino [Regístrese]
Ganadería Bovina
 
Usted está aquí » Ganadería Bovina » Resoluciones normativas »  
Imprimir esta páginaEnviar este artículo por E-mail, a un AmigoDIMES Y DIRETES POR LA RESOLUCION 645
10/nov/2005

 Los argentinos debemos ser concientes de la necesidad que tenemos de estos mercados, por lo tanto debemos estar dispuestos a privarnos por un tiempo de los cortes de excelencia que muy bien se pueden colocar en el exterior. Lo lamentable son las distorsiones que pueden producirse en el mercado, como consecuencia de la forma en que fue dictada la resolución. Hay engordadores que ha armado sistemas de producción con inversiones acumuladas por años, que de un día para otro perderán toda rentabilidad.

Por: Aldo Norberto Bonaveri

 

Como era previsible, la resolución 645 de la Secretaría de Agricultura, Pesca y Alimentación, que no permitirá la faena de vacunos de menos de 300 kilos a partir del 1º de noviembre, ha desatado una polémica que no parece acallarse rápidamente. Intereses contrapuestos, criterios disímiles, como así también la existencia de ganadores y perdedores hace que el nivel de disputa se halla establecido en el sector.

Tampoco existe criterio unánime sobre los resultados que la medida en cuestión va a deparar. Mientras quienes ven con buenos ojos la norma, entienden que con la misma, se logrará dar solución a la disminución de la oferta de carne, producto de la tendencia a faenar animales jóvenes, modalidad que se va consolidando, debido a la predilección de los consumidores por carnes tiernas. Está tesis se complementa con el criterio lógico, que con menos cabezas se abastecería el mercado interno. El gobierno, además confía que con este instrumento se logrará frenar la suba de precios, que se insinúa ante el crecimiento de la demanda y la apertura de nuevos mercados. Para los detractores, además de cuestionar el intervencionismo del estado y el carácter meramente electoralista, sostienen que está medida incrementará aún más operaciones en el mercado negro, el que habitualmente tiene sus cultores . Sostienen que las operaciones marginales se potenciarán, argumentando que los controles en nuestro país no funcionan.

A “prima facie” la medida podría perjudicar a los criadores, fundamentalmente, a los que venden terneros más livianos. Estos animales, sobre todo las hembras, venían siendo requerida principalmente por feed lots que les cargaban 70/80 kilos para comercializarlos gordos a una demanda de superior capacidad de pago. Es así que con el imperio de la nueva reglamentación, los pedidos de terneros livianos disminuirán, con lo que los precios accionarán a la baja. Ante esta realidad, es muy probable que los invernadores privilegien sus compras hacia los machos, puesto que así se acotarían los riesgos de sobreengrasamiento de las terneras.

Cada una de las partes tienen sus razones, y es legítimo que cada uno defienda sus ponencias, más es imposible compatibilizar los intereses de todos. Por cierto que el gobierno tiene la responsabilidad de establecer las disposiciones que contemple el beneficio del país, como así también otorgar el sólido respaldo a la actividad pecuaria, como factor preponderante de la economía y riqueza nacional.

El propósito general de una determinación de esta naturaleza, aparece como una cuestión razonable, en virtud de las posibilidades que se le presentan a nuestra ganadería en los mercados externos, los que como país debemos cuidar a capa y espada. La resolución tiende a equiparar el peso mínimo de nuestros animales con el de otros países. En Uruguay, el peso es un 17% mayor, y en Estados Unidos, Australia, y Nueva Zelanda, el rendimiento mínimo por cabeza es de 250kg. Como detalle ilustrativo podemos decir que en la Argentina se carnean aproximadamente 1.800.000 terneros por año, de ese total un 7% pertenecen a medias reses de sólo 50kg, y el 30% no superan los 55kg. Frente a esa realidad, no es bueno que el Estado se haga el desentendido. Lo objetable es que se actúe a destiempo y a las apresuradas.

Los argentinos debemos ser concientes de la necesidad que tenemos de estos mercados, por lo tanto debemos estar dispuestos a privarnos por un tiempo de los cortes de excelencia que muy bien se pueden colocar en el exterior. Lo lamentable son las distorsiones que pueden producirse en el mercado, como consecuencia de la forma en que fue dictada la resolución. Hay engordadores que ha armado sistemas de producción con inversiones acumuladas por años, que de un día para otro perderán toda rentabilidad.

Esto evidencia la falta de políticas de estado a largo plazo, una ves más se actúa sobre los efectos y no sobre las causas. El que nos ocupa no es un tema menor, por lo tanto debió haber estado mucho antes en la agenda del gobierno, haber tratado de debatir y consensuar una estrategia con la antelación que una actividad de proceso lento así lo exige. Posiblemente el camino más idóneo sería favorecer impositivamente a quienes engorden animales con peso superior a un kilaje pre establecido. Sabido es que la forma más efectiva de regular los precios es alcanzar una mayor oferta, si tomamos en cuenta que los últimos años varios productores abandonaron la ganadería, a favor de la agricultura por razones meramente económicas, se impone la elaboración de un plan ganadero sustentable que establezca reglas de juego claras y confiables, perdurables en el tiempo.


Auspiciantes

Su SEGURO Servidor

Imágenes de  alta resolución















Se han visto 29605574 Páginas, desde el lunes, 25/may/2009
OnLine: 62 personas (62 visitantes anónimos)

Pregón Agropecuario - Córoba 785 - (6270) Huinca Renancó, Córdoba, Argentina
Para suscribirse al Boletín Electrónico: suscripcion@pregonagropecuario.com

Huinca Renancó, Córdoba - Argentina - martes, 14/jul/2020 - 14:17
FuncWay, la web dinámica de MatrixWay