Está registrado? [Ingrese Aquí], sino [Regístrese]
Complejo agroalimentario
 
Usted está aquí » Complejo agroalimentario » Seguridad Alimentaria »  
Imprimir esta páginaEnviar este artículo por E-mail, a un AmigoEn el mundo se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos, en tanto 800 millones de personas padecen hambre
15/abr/2018

El desperdicios de alimentos en el mundo por todo concepto es realmente escalofriante, las estimaciones de la FAO al respecto se ubican en las 1.300 millones de toneladas anuales; mientras ello ocurre, más de 800 millones de personas padecen de desnutrición crónica o hambre.

Tal realidad requieren encontrar soluciones transformadoras, tanto extremando los cuidados en todos los procesos desde la producción, almacenaje, manipulación, exportación y distribución, como en materia de políticas alimentarias y a agrícolas convergentes. Si bien resolver el problema no es una asignatura simple, tampoco debe considerarse una quimera, habida cuenta que logrando conservar adecuadamente un 25% de los alimentos que en la actualidad se desaprovechan, con ello alcanzaría para satisfacer las carencias nutricionales de los más vulnerables del planeta.

Pese a que la producción mundial de alimentos se triplicó desde 1946 y, la desnutrición de la humanidad descendió de 18,7% a 11,3% en los últimos 20 años, la seguridad alimentaria es uno de los temas centrales no resueltos. Con los adelantos tecnológicos sucedidos en el mundo, resulta inconcebible que la comida que se desperdicia actualmente, equivalga a un tercio de la producción global de alimentos. Este dato revela claramente que el problema no radica precisamente en insuficiencia de la producción agrícola.

Las estadísticas dan cuenta que el mundo produce los alimentos necesarios para que cada habitante consuma cerca de 2.800 calorías diarias. El cuadro de situación refleja que mientras a más de 800 millones de semejantes no tienen acceso a la alimentación de subsistencia, un sinnúmero de personas se dan el lujo de derrochar la comida.

No obstante que hambre y desperdicio no estén directamente relacionados, la desigualdad imperante es incontrovertible en el régimen mundial de alimentos. Y así lo considera de la FAO. En países desarrollados, la dilapidación de comida acontece a menudo a nivel del minorista o, directamente en el consumidor.

A la inversa, en los países subdesarrollados las pérdidas se expresan principalmente en la explotación agrícola o, en las instancias de procesamiento. Bien se puede aseverar que en estos casos, los menoscabos ocurren especialmente por la carencia de sistemas eficientes en el traslado a los centros de procesamiento y, su posterior acceso al consumidor.

Económicamente se justiprecia que el desperdicio de alimentos asciende a los 700 millones de dólares en los países industrializados, en tanto se estima que rondaría los 300 millones de dólares en las naciones en desarrollo. Uno de los contrasentidos más notorios consiste en que los países más ricos desperdician casi tantos alimentos (225 millones de toneladas) como toda la producción alimentaria neta de África subsahariana (230 millones de toneladas).

Indignante resulta que en algunos países de Europa, su legislación prohíba que la gente retire la gran cantidad de alimentos que los supermercados arrojan a la basura, productos que pueden ser parcialmente aprovechados, aun cuando constituyan rechazo para la comercialización. Este tipo de establecimientos en EE.UU. (donde rigen medidas semejantes) desechan en vertederos aproximadamente un 35% de la mercadería que a ellos ingresa.

En muchas ocasiones se ha comprobado que por diversas razones, principalmente burocráticas o de forma, se desechan mercaderías en paquetes cerrados, cajas completas de derivados de cereales, tratándose de alimentos en buen estado.

Bajo ningún concepto se puede concebir la provisión de alimentos en dudoso estado, pero existen mecanismos y, sobre todo falta de conciencia para evitar el inusitado derroche que se verifica en los países más avanzados y, por ende en mejores condiciones para preservarlos.

En primer lugar, queda mucho por hacer para no generar tamaña cantidad de desechos. Es menester que supermercados y restaurantes manejen de otra forma sus residuos rescatables, actuando en concordancia con organismos estatales de control alimentario u, organizaciones locales especializadas, para preservarlos con manejo o proceso mediante su posterior aprovechamiento.

Seguramente también queda por manejar la temática en concientización domiciliaria, como así también evitar el dispendio que se produce en comedores escolares, donde según estadísticas internacionales se desaprovecha entre el 20 y el 25% de los alimentos que se sirven.

Cabe destacar que la FAO está trabajando decididamente en distintos programas para corregir falencias, su tarea viene rindiendo frutos tal como se señala al comienzo de la presente, no obstante es mucho lo que resta por hacer tanto a nivel de Gobiernos, como ONG y cada uno de los comprenden las generales de la ley.

>

Auspiciantes


Ruta 35 Km 526 - Huinca Renancó Te 02336-442235

Hipermercado Agropecuario

El libro que no debe faltar  

Una opción diferente en Buenos Aires














Se han visto 23462248 Páginas, desde el lunes, 25/may/2009
OnLine: 65 personas (65 visitantes anónimos)

Pregón Agropecuario - Córoba 785 - (6270) Huinca Renancó, Córdoba, Argentina
Para suscribirse al Boletín Electrónico: suscripcion@pregonagropecuario.com

Huinca Renancó, Córdoba - Argentina - domingo, 23/sep/2018 - 11:04
Web Dinámica, Sistema FuncWay